CHEESE BAR MADRID

portada9

Es sin duda una de las inauguraciones estrella de este, ya pasado, 2011. Jesús Pombo, dueño de la famosa tienda de quesos Poncelet, junto a otros socios, ha apostado por un proyecto más que ambicioso en plena crisis financiera: el Cheese Bar.

Gran proyecto porque aparte de lo innovador, cuenta con un increíble local en José Abascal 61 de unos 700m2 y con un diseño de líneas nórdicas y orgánicas que ha sorprendido gratamente.Gabriel Corchero, diseñador en el sentido amplio de la palabra, ha sido el artífice de tamaña creación, utilizando los tonos claros tanto en las paredes blancas como en los muebles de madera clara escandinavos.medio-22

Este gran espacio, se divide en tres zonas diferenciadas: la entrada con una barra donde tomar algo, la planta de arriba, una suerte de biblioteca con cómodos sillones de colores donde sentarse a leer los grandes volúmenes que atesoran sobre el queso, y la sala principal. Esta última ha sido concebida como un espacio dinámico, donde hay una gran mesa para degustaciones para grupos, una barra donde ves trabajar a los maestros queseros en primera línea, y una serie de mesas en fila enmarcadas por que sin duda, es lo más impactante de todo el interiorismo: un enrome jardín vertical, el primero interior en Madrid.

Sin embargo, lo verdaderamente sorprendente es sentarse a conversar con los fromagier. Felipe Serrano cuenta con tal entusiasmo los entresijos de su profesión, que en un segundo te sumerges en el universo de los quesos: “es mucho más amplio que el mundo de los vinos. Yo empecé hace dos años en la tienda de Argensola y sigo aprendiendo. He hecho muchos cursos internos, incluso hemos viajado a Francia e Italia para conocer la cultura quesera tan rica que tienen”.medio-3

Felipe junto a Sergio Martínez, el otro maestro quesero, se ocupan de hacer las catas para grupos. Aun así, a todo aquel que pida una tabla de quesos esté en la mesa que esté, uno de los dos se acerca para instruirle en la cata, la cual se realiza por este orden: vista, olfato, tacto, sensaciones bucales y, por fin, gusto. Aun así, ellos recomiendan encarecidamente reservar en la barra: “es lo más espectacular, estamos continuamente interactuando, explicándoles y charlando con la gente que se sienta aquí”. Además, justo detrás de donde ellos trabajan se encuentra la cámara acristalada donde se conservan todos los quesos.

Estas tablas que explican están divididas por nacionalidades y por la tabla del día que reúne los quesos en mejor estado de afinación en ese momento, lo que facilita la elección de la extensa carta de quesos: más de 140 referencias procedentes de las 17 comunidades autónomas españolas y de otros ocho países europeos, como Francia, Italia, Suiza, Bélgica o Irlanda.

medio-4Sin embargo, nos cuenta Felipe que “la clasificación más amplia sería según la pasta: prensada, como la del manchego o pecorino, pasta cocida como la del grouyer o comte, azules (cabrales o roquefort), los de coagulación láctica como el cebreiro o el de tetilla por ejemplo, y por últimos los de coretezas lavadas o enmohecidas. Incluso hay cortezas espolvoreadas con ceniza de madera!”.

Estos quesos hay que acompañarlos por supuesto con alguna de las 88 referencias de vinos que ofrecen y que además, la mayoría son por copas puesto que a cada queso le va un tipo de vino.

Además, como no solo de queso vive el hombre, el Cheese Bar propone una selección de platos variados pero bien escogidos. Cheeseburguer, croquetas, ensaladilla de camembert, roast beef con gruyere, sopas, risottos y pastas, y algún pescado como el tataki de atún con mozzarela, todo ello aderezado por supuesto con los mejores quesos de la casa.

Hay que destacar que en Poncelet son los únicos afinadores de España, es decir, llevan los quesos a su punto óptimo de maduración en unas cuevas específicamente acondicionadas para ello. Y es que el queso, como dicen estos maestros queseros “es un elemento vivo, como una semilla”, por lo que el sabor va variando levemente hasta encontrar ese punto culmen de la afinación. Gracias a estas cuevas, son además distribuidores de restaurantes y minoristas de toda España, y ahora también empiezan en el extranjero.

Si no tienes tiempo de sentarte a comer o cenar, siempre te queda la barra de la entrada para picar, o simplemente desayunar mientras lees en la biblioteca. Lo dicho, todo un universo.

fin8

Calle de José Abascal, 61 28003 Madrid
913 99 25 50
www.ponceletcheesebar.es/

4 Comments

  • Responder febrero 13, 2012

    Lola

    He estado el sábado pasado y aunque no fue exactamente como me lo esperaba, les pienso dar otra oportunidad. Llegamos y no tenían mesa. Nos pusimos junto a la puerta y vinieron en seguida a atendernos. El Ribera que nos recomendaron flojillo y a 3.50 la copa. Les pedimos otro que tuviera más cuerpo y una tabla de quesos del día. Después de estar esperando más de 20′ pedimos la cuenta para irnos. Cuando les comenté el despiste tuvieron el detalle de no cobrarnos los vinos. Razón por la que pienso volver a intentarlo.

  • Responder febrero 2, 2012

    Ali

    Tiene un pintón, me flipa el queso, pero de precio es asequible??

  • Responder enero 26, 2012

    Maribel

    Después de ver este post, me he animado a ir a conocer este restaurante. La verdad es que para los amantes del queso como es mi caso, es el paraíso. Nada más entrar, hay un olor a queso impresionante. Muy recomendable!

  • Responder enero 4, 2012

    Marivi

    Que buenisima idea!!!Por fin un sitio ad hoc para los amantes de los buenos quesos como yo!
    Gracias kviar por vuestros descubrimientos. EStoy esperando con ilusión la salida de clubkviar.

Leave a Reply