¿Por qué comemos uvas en Nochevieja?

uvas en Nochevieja

¿Por qué comemos uvas en Nochevieja?  Los orígenes de muchas tradiciones son inciertos, siempre acompañados de leyendas, informaciones inexactas e hipótesis variadas. La tradición de las uvas en Nochevieja no podía ser menos.  La versión más extendida es que es una tradición del campo de la zona de Alicante y Murcia para colocar el excedente de la cosecha a principios del siglo XX.

Hay teorías que cuentan que desde enero de 1897 ya en un periódico aparecía esta costumbre como una tradición que funcionara desde años atrás. Según cuentan, en 1882 el alcalde de Madrid, José Abascal y Carredano, decidió imponer una tasa de un duro a los que salieran a celebrar la noche de Reyes. Así que como protesta o mofa de la tradición burguesa de comer uvas y champán en la cena de Nochevieja, se empezó a extender esta costumbre de comer las 12 uvas en Nochevieja y fue creciendo la leyenda de que daban suerte, aprovechando, como hemos comentado arriba, que había un gran excedente de uvas en 1909. Así pocos años después en todo el territorio nacional ya se llevaba a cabo esta práctica.

Nochevieja por el mundo

En la actualidad se ha extendido incluso a países de Hispanoamérica. México, Venezuela, Argentina, Ecuador, Perú, Chile, Colombia ya es una costumbre en Nochevieja. En México, Perú y Venezuela también es tradición quemar un muñeco viejo hecho con trapos y telas relleno de cohetes y petardos. En Uruguay es costumbre lanzar por la ventana un cubo de agua como símbolo de limpieza de la casa.

En Alemania es costumbre dejar en el plato, hasta después de la medianoche, restos de lo que se ha cenado. Es una forma de asegurarse una despensa surtida durante el año siguiente. En Dinamarca lanzan ante las casas de sus seres queridos o amigos los platos viejos que han ido acumulando durante el año. En Italia es tradicional despedir el año con un buen plato de lentejas a la hora de cenar. Se remonta a la Antigua Roma y sirve para atraer la riqueza. La superstición llevó a usar estas legumbres como símbolo de las monedas.

En Japón se tocan hasta 108 veces las campanas de los templos budistas. La tradición se llama ‘joya no kane’, con cada tañido  desaparecen los 108 pecados innatos del ser humano. En otros países como Tibet o Vietnam limpian su casa de arriba abajo, sacan brillo a la cubertería de plata y saldan todas sus deudas.

Estudié Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Foodie y gourmet, las dos cosas a la vez. Lo mío es el marisco, los chuletones, la cocina creativa y los restaurantes que también tienen carta de cervezas, aunque termine pidiendo vino.

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