¿Ha ganado la decoración la guerra al sabor?

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Hace tiempo ya que reflexionamos sobre el rumbo de la gastronomía, analizando las tendencias y nuevas aperturas de restaurantes. Muchos comentan que la gastronomía está viviendo una burbuja, quizá sea cierto. Desde luego lo que es innegable es que han cambiado los motivos por los que vamos a un restaurante. O al menos los criterios para decidir a qué restaurante asistiremos.

La oferta gastronómica hoy en día es inabarcable, todas las propuestas culinarias están representadas con innumerables locales, tanto que es fácil perderse o sentirse abrumado. Por ello, la necesidad de diferenciarse, de buscar un punto de distinción que te haga sobresalir, nos ha llevado a un punto complicado. Lamentablemente el valor añadido del restaurante, lo que le lleva a destacar, en pocas ocasiones se sirve en el plato.

Nuevas aperturas

No queremos ser reduccionistas, no se asiste a un restaurante solo para ingerir la comida que nos sirven. Hay mucho más, pero el eje central siempre debe ser la cocina. Sin embargo, las últimas aperturas de moda parecen estar más preocupadas por el diseño y la decoración por ofrecer una carta sólida de cocina de calidad. Decoración y sabor no son dos conceptos enfrentados, pero es necesario otorgarle a cada uno la importancia que tiene. La decoración forma parte de la experiencia, es un elemento más que puede ayudar a salir contento de un restaurante, pero no puede ser el atractivo principal.

El trabajo de arquitectos como Joaquín Torres o Ignacio García de Vinuesa o diseñadores como Pascua Ortega es loable y magnífico. Se agradece asistir a un restaurante decorado con gusto, en el que te sientes cómodo y que mejora la experiencia. Sin embargo, los restauradores no pueden vender solo una imagen. Deben enfocar sus esfuerzos también en la gastronomía.

Es la época de las redes sociales, de la apariencia y la imagen por encima de todo. ¿A nadie le importa si el plato es un desastre? Parece que es suficiente con tener la foto en ese local de moda para poder presumir de haber estado ahí. Sin embargo hay ocasiones en las que la sinergia entre diseño y gastronomía no se queda solo en la superficie. De esta manera existen proyectos interesantes, como Soul Food Nights con grandes cocineros ofreciendo sus platos en tiendas de moda. Además, por una buena causa,  un evento benéfico creado por Acción contra el Hambre (ACH).

¿Qué opinión tienes al respecto? ¿Ha ganado la decoración la guerra al sabor?

Estudié Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Foodie y gourmet, las dos cosas a la vez. Lo mío es el marisco, los chuletones, la cocina creativa y los restaurantes que también tienen carta de cervezas, aunque termine pidiendo vino.

2 Comments

  • Responder septiembre 26, 2016

    MARIA PASCUAL

    LO IDEAL SERIA QUE COMIDA Y DECORACIÓN MERECIERAN UN 10, PERO QUE LA NOTA SEA DEL CLIENTE, DEL COMENSAL. PORQUE HOY EN DIA LAMENTABLEMENTE, MUCHOS COCINEROS LO HACEN MÁS DE CARA A LA OPINIÓN DE LOS CRITICOS O DE SUS COMPAÑEROS/RIVALES DE PROFESIÓN, QUE DE LOS QUE NOS SENTAMOS EN LA MESA A COMER.
    A MI AL MENOS, ME GUSTA QUE EL LOCAL SEA BONITO, PERO SI SE COME BIEN, PRESCINDO DE LA DECORACIÓN, COSA QUE NO PASA A LA INVERSA, POR MUY COOL, MUY FASHION SI LO QUE PONEN EN MI PLATO, ES MALO, NO VUELVO.
    Y LA PARTE DE LA PRESENTACIÓN DEL PLATO, TAMBIÉN SE HAN PASADO DE ROSCA….A VECES ES TAN INCÓMODO ACCEDER AL CONTENIDO, POR CULPA DEL PLATO TAN “ESPECTACULAR” QUE UNA VEZ LE HAS RETIRADO LOS ELEMENTOS DECORATIVOS Y LLEGAS A LO ESENCIAL, EL RECIPIENTE ES TAN INCÓMODO, QUE HAS DE HACER MALABARES.
    ME QUEDO CON LA BUENA COCINA DE TODA LA VIDA, NO EN VANO ESTOS CHEFS, DEBEN HACERSE UN PAR DE HUEVOS FRITOS CON PATATAS CHORIZO Y PIQUILLOS, CUANDO TERMINAN SU TRABAJO….PARA DISFRUTAR DE VERDAD.

  • Responder septiembre 26, 2016

    Enrique S

    Buen artículo Adrián. Efectivamente, y desde mi punto de vista -desgraciadamente-, la decoración ha ganado la guerra no al sabor en sí, si no a la materia prima, ya que muchas veces el sabor es bueno, lo que falta es la materia prima (que es lo caro).
    Poca gente aprecia ya el comer bien. Prefieren un se come más o menos, pero la música, las copas y el ambiente es 10. Si no, mira las aperturas de los grupos como son….Y les va genialmente bien. Pues eso es lo que pide la gente, eso es lo que se les da.
    Resumiendo y simplificando muchísimo sería así:
    Calidad comida 7 / Ambiente 10 = EXITO
    Calidad comida 10 / Ambiente 7 = FRACASO

    Saludos,

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