DON GIOVANNI MADRID

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En diciembre de 2004 y siguiendo a “la rubia madrileña”, Andrea Tumbarello llega a Madrid para vivir. En Milán deja su despacho de asesoría fiscal, y es la imposibilidad de realizarlo aquí lo que le lleva a abrir el que para muchos es el mejor italiano de la capital.

De naturaleza inquieta, al toparse por casualidad con una pizzería de barrio cerca de su casa con tragaperras y televisiones incluidas, y a pesar de probar una pasta malísima, le gustó, decidió quedársela. La compró en julio de 2005 como un “juguete” y le hizo unos retoques que no alteraron esa esencia de barrio algo cutre. Echó muchas horas, al principio eran 4 y ahora 22, y entonces, se puso a cocinar, empezando por su famosa “Lasagna della mamma”.

Y es que Tumbarello nos dice: ”yo no soy profesional de la cocina, ni nadie aquí lo es. Esto es una mesa de amigos, quiero que todo el mundo se sienta en casa. Yo no vivía de esto, al principio lo único que quería era sacar los gastos, imagínate que antes no daba pizzas porque ¡no sabía hacerlas!”. Un amigo italiano le enseñó, y poco a poco, probando, empezó a hacer su cocina. En dos años, con mucho trabajo y más horas aprendiendo, se convirtió en un éxito.

De su cocina dice que todo es sencillo y casero, pero usando el mejor producto. Desde la ventana “no sale nada que yo no comería”. El tomate por ejemplo se hace todos los días, los ingredientes están todos preparados y troceados para hacer cada plato según entra la comanda. “No se tira producto, si sobra jamón, nosotros comemos espagueti con jamón”.

img_1093Y hablando del mejor producto, la trufa aquí es punto y aparte. Cada mañana desde Alba, cuna de la trufa blanca, le mandan la foto de la seta antes de encargarla. “Me llaman Trufarello, pero es que es un producto con un sabor único. Aquí proponemos un menú con platos como la tostada de pan, mantequilla con trufa, lardo di colonnata y lamina de trufa blanca, la Fonduta con huevo de codorniz y caviar de trufa melanosporum o los Tagliatelle al champagne con láminas de trufa blanca. Además del huevo Millesime, que presentamos en la edición de este año”.

Sin embargo, como Trufarello dice, aquí también se puede comer por 25 euros y maravillosamente, todo está en no pedir trufa ni el vino más caro. Entre sus platos: sus famosas pizzas, risottos, antipasti como la Burrata Pugliese con trufa, la lasagna della mamma antes mencionada…y como no, la pasta fresca, entre las que encuentras mil exquisitas versiones como los ravioli giganti de mozzarella de bufala y espinacas, los preferidos de su mujer. Entre los postres un suave y cremoso tiramisú de obligada comanda.

La carta de vinos es extensa, incluyendo mucha variedad italiana, en especial siciliana, pero sin olvidar los caldos españoles. Además, uno de los fuertes es el afamado y cada vez más reclamado Gin Tonic. Con unas 130 variedades conservadas en el congelador, la preparación es casi un rito.

Pero aquí no queda la cosa, porque ese espíritu inquieto de Andrea es lo que le lleva a embarcarse continuamente en distintos proyectos como el libro que editó junto a sus amigos restauradores “Andrea Tumbarello e i suoi amici”. El objeto es que cada chef elije un producto sobre el que presenta varias recetas. Pero no son cualquier cocinero, nombres como Abraham García, Sacha Hormaechea o Juanjo López, engrosan una lista de unos 30 “amigos”.

Lo último es el nuevo local enfrente del original: un espacio/taller llamado “Andrea y sus amigos” donde poder hacer showcooking, solo habrá una gran mesa donde compartir algo agradable con amigos, empresa…. A excepción del 14 de febrero, que habrá 10 mesas para dos.

Así es Andrea, un gran anfitrión para el que no existen clientes, solo amigos.

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PASEO REINA CRISTINA, 23 28014 Madrid
914 34 83 38
www.dongiovanni.es

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