GASTROBAR LE CABRERA MADRID

lecabrerablog

Diego Cabrera, argentino nacido en Quilmes, cuna de la cerveza más famosa del país Sudamericano, nunca sospechó que su vida profesional le iba a encumbrar como uno de los mayores expertos en otro tipo de bebida, el cóctel.

Lo entrevistamos en “Le Cabrera”, su coctelería en Bárbara de Braganza, convertida ya en uno de los locales míticos de Madrid, y del que dice “es el bar que siempre quise pero no lo supe hasta que lo vi”. Ha sido su compatriota Luis Galliusi, decorador de cabecera de la top Eugenia Silva entre otros, ha dado en el clavo. Ecléctico como solo él sabe hacerlo, el interiorismo combina desde unos sofás de cuero, otros de tartán, y un papel más romántico en la pared, a unas barras de ágata retro iluminadas y pan de oro, una colección de antiguas cocteleras de su amigo Alberto Gómez Font, o una pared revestida con miles de pequeños espejos. Todo ello mezclado consigue un estilo muy “bohemian-chic”, reflejando la vida de su dueño.

medio4

Y es que este aventurero inquieto dice que “la vida son sinergias, que te van llevando de una cosa a otra y es al final cuando empiezas a relacionar, mirando hacia atrás”. Estudió Comercio Exterior, y acabó gracias a su tío Mario, un gran erudito y un gran ejemplo para él. Después se tomó un año sabático con un amigo para recorrer Europa, España, para lo cual trabajó de barman durante todo un año en su país. Fue su primer contacto con lo que se convertiría en su profesión.

Tras su periplo por Europa y a pesar de que su “vieja” quería que volviese y se pusiera las pilas, se instala en Barcelona, donde piensa en estudiar biología. A los dos días ya tiene piso y trabajo en un bar frente al famoso hotel Arts, y “a los tres meses Argentina petó, el destino otra vez me dejó claro que las cosas pasan por algo” dice Diego.

Así empieza una historia de “sinergias” increíble, empezó a trabajar en el Arts (pese a hacer la peor entrevista de su vida) gracias a Héctor Fábregas, uno de los responsables allí con el que hubo feeling desde el primer momento. Le contratan para la barra de cocteles del restaurante de Arola, y empieza con una carta de 5 cocteles junto a su amigo Joost. Junto a él y de rebote en otra sinergia y coincidencia más, edita un libro: Cócteles sin coctelera, gracias a que al editor le falla un barman.

medio-2Tras 4 años en el Arts y necesitando un espacio propio, Arola le propone participar en su proyecto más ambicioso “Sergi Arola Gastro” en Madrid, donde le cede la planta baja del local. “Los principios fueron duros, aunque lo más increíble que me pasó es que en la Guía Michelin, tan escueta como es, hablaban un párrafo y medio de tres de la coctelería del Gastro!”. Empezó a conocer a gente, entraban después incluso de que cerrara, se fumaba, aquello acabó por convertirse en un “bar ritual” donde no era difícil encontrarse con artistas como Alex de la Iglesia.

Allí fue donde se gestó Le Cabrera. Diego quería algo suyo, Sergi no quería que se fuese. El resultado fue montar entre ambos esta coctelería donde además se degustasen en una barra informal y otra mesa alta, las creaciones más famosas de Arola, como sus bravas. Desde el principio la cocina corre a cargo de uno de los fieles de Sergi, el francés Benjamin Bensoussan, y de los cocteles se ocupan el propio Diego, Ruth y Michael. Hay una carta de recomendaciones (buenísimo su gin fizz), sin embargo ellos te hacen cualquier maravilla. Dice Cabrera que le viene la inspiración “en los momentos más inesperados y entonces lo escribo todo para después ponerme a probar. Nunca paro de estudiar e idear”.

Al año de montar el primer Le cabrera y siguiendo estas sinergias vitales, Diego se encuentra con Albert, un antiguo amigo con quien había perdido el contacto. Era el director de caterings del ARTS, y charlando, le cuenta que se traslada a Madrid a llevar la Casa de América. Vieron la posibilidad de unirse y así nace este multiespacio donde hay buena música, una decoración nuevamente hecha por Galliusi, buen restaurante y además, una de las mejores terrazas de la capital en verano.medio32

Aquí no queda la cosa. Ya está preparado el tercer proyecto: un club privado en un piso de Piamonte para 25 socios exclusivamente, donde solo ellos podrán entrar, dar cenas de amigos, leer o tomar unos cócteles.

Si eres de los pocos que no has visitado la mejor coctelería de Madrid, no lo dejes pasar, es perfecto para cualquier ocasión. Además la coctelería abre desde las 16.00h, con lo que se ha convertido en el afterwork de referencia de la zona. Los domingos adelantan la apertura a las 13.30 para ofrecer un copioso brunch.

Mercedes Valdenebro

fin6

C/ Bárbara de Braganza, 2 28004 Madrid
913 19 94 57
www.lecabrera.com

1 Comment

  • Responder marzo 4, 2013

    Carlos

    A mi me pareció un sitio donde las copas no son nada del otro mundo pero se pueden beber eso sí la comida es un verdadero timo y los precios deshorbitados para el escaso servicio que dan. Tuve casi que enfadarme para que me cambiaran los platos y cubiertos durante la cena. Y la cuenta la pedí 4 veces hasta que por fin me la trajeron.

    En fin no me gustó nada. Hay mil sitios mejores en Madrid y no tan excesivamente caros.

Leave a Reply