Impuestos a la carne, ¿justos o no?

carne

Desde hace años venimos escuchando que van a poner impuestos a la carne. Con esta medida se intentaría costear el daño que causa este producto a la sociedad. Esto ya sucede con alimentos que contienen azúcar o con las emisiones de gases y el tabaco. Los parlamentos de Suecia y Alemania están aún valorando las medidas a tomar, aunque son proclives a buscar una solución. Sin embargo, Dinamarca ya piensa en imponer un impuesto de alrededor de dos euros por kilo de carne.

Los expertos llevan mas de una década advirtiendo estos posibles impuestos a la carne, ya que la ganadería produce más gases de efecto invernadero que todos los trenes, aviones y vehículos del mundo. Es responsable del 15 % de los gases de efecto invernadero que se emiten.

Pero este no es el único problema: la carne roja, y especialmente los procesados cárnicos, tienen un gran impacto sobre nuestra salud. Su consumo elevado está asociado a una mayor incidencia de la obesidad, la diabetes tipo 2 e incluso el cáncer colorrectal (no hereditario). Otro de los problemas es el consumo de agua y el espacio que ocupa el ganado. Y este no es un problema menor, ya que para producir un kilo de carne de res se necesitan 15.000 litros de agua, y para un kilo de verdura, tan solo 322 litros de agua.

¿Cuál es la solución?

El crecimiento de la población ha elevado el consumo mundial de carne en más de un 500% en los últimos 15 años. Se prevé que la demanda de carne producida en Asia crezca un 19% hasta 2025. El sector de la ganadería industrial podría aumentar de los actuales 70.000 millones de animales a los 110 o 120.000 millones.

Las mejoras en la ganadería industrial es una pieza más de este rompecabezas. Pero desde luego, los expertos en la materia aseguran que la clave es la reducción del consumo de carne, tanto con estos impuestos como con otras medidas. La difusión y la educación de hábitos saludables jugará un papel clave en esta materia, pues así se reducirán las emisiones de gases de efecto invernadero. Esta reducción de la ingesta de carne llevará a un mayor consumo de verduras, frutas y legumbres que derivará en mejores niveles de salud de la población.

Críticas a los impuestos a la carne

Los detractores de esta medida aseguran que es una solución paternalista con el ciudadano. También que va a afectar negativamente a la economía si no se cambia el modelo de negocio y se modifica la actividad industrial. Algunos han apuntado que esto puede generar que la carne sea un producto solo para ricos, ya que los sectores más adinerados seguirían consumiendo carne. Así el impuesto no serviría para atacar al grupo de consumidores que más contribuye al problema, sino que solo afectaría a los sectores más pobres que no consumen grandes cantidades de carne.

Y tú, ¿qué opinas de este posible impuesto?

Estudié Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Foodie y gourmet, las dos cosas a la vez. Lo mío es el marisco, los chuletones, la cocina creativa y los restaurantes que también tienen carta de cervezas, aunque termine pidiendo vino.

4 Comments

  • Responder abril 9, 2018

    Paolo

    Sería oportuno eliminar subvenciones antes de poner impuestos. Muchas comunidades prevén ayudas al sector ganadero. Y sobre todo evitar que se distribuya carne llena de hormonas y antibióticos. En particular, procedente de EEUU.

  • Responder abril 9, 2018

    Míriam

    Yo no estoy de acuerdo. Además es la primera noticia que tengo.
    ¿Qué es eso de que el ganado consume mucho agua y espacio?, también lo consume el exceso de población pero nos ponen los pelos de punta las políticas de control de natalidad: http://www.abc.es/sociedad/abci-matrimonio-japones-disculpa-empresa-esperar-hijo-antes-pactado-201804041220_noticia.html, y no estamos dispuestos a comernos unos a otros.
    Además eso de que la carne roja es tan nociva es una verdad a medias: tú puedes controlar tu peso, tu tensión y tu azúcar con una dieta equilibrada que contenga de todos los nutrientes y de todos los alimentos del mercado que te rodea. Nos tiramos mucho el moco con “políticas de fomento del deporte” pero lo que se fomenta en realidad es comprarte un coche(más efecto invernadero) e ir a los sitios (centros comerciales mal comunicados en tte. público) en él y ver el deporte en una megatele en tu chachisofá. Y mientras tanto a los niños de Madrid, les están prohibiendo jugar al fútbol en el recreo porque las niñas no juegan a fútbol (o sea, que se lo prohíben también a las niñas que quieran). Así que vamos para gordos igualmente. Lo que quieren es más dinero.

  • Responder abril 8, 2018

    Alfonso Ribot

    Enorme la campaña organizada sobre este asunto y contra toda la agricultura industrial, eficiente y que da de comer a precios inimaginables hace años, a millones de seres humanos.

  • Responder abril 8, 2018

    Oliver

    Yo estaría totalmente a favor. La carne es excesivamente barata y las verduras muy caras en proporción a lo que supone criarlos/cultivarlas. Estaría genial que los productos nocivos para la salud tuvieran todos un impuesto especial y alto: alcohol, carne, azúcar y refresco a azucarados, muchos lácteos…y que los más saludables no tuvieran impuestos. Eso ayudaría a la concienciación además de a la salud global.

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