La cultura del vino en España

la cultura del vino en España

Para hablar de la cultura del vino en España nos hemos sentado con Ignacio de Miguel, un prestigioso enólogo que, tras más de veinte años de experiencia en la profesión y con una completa formación académica cultivó gran amor y respeto al vino, asesora actualmente a 20 bodegas repartidas a lo largo de toda la geografía española. Valorando cerca de 3000 vinos distintos, estando en contacto con diferentes equipos, uvas, viñedos y bodegas y aportando a su trayectoria profesional un enriquecimiento personal, asesora en la composición de vinos mediante la cata.

Reflexionando sobre la cultura del vino en España, Ignacio nos comenta que un día en una entrevista leyó al prestigioso cocinero toledano Adolfo Muñoz decir que “hablar de vino y gastronomía es una redundancia, ya que el vino forma parte intrínseca de la gastronomía”. Concluye Ignacio:  “No podemos estar más de acuerdo. Incluso siendo exquisitos podríamos sentenciar que “el vino es la parte intelectual de la comida”. Está claro que el vino ha sido una parte fundamental en todas las mesas españolas. Ya fuera en frasca, jarra, botella de litro “seis estrellas” o bordelesa de postín, no había comida familiar sin vino. Y este, sin remedio era el protagonista de la comida, ya que era el único “plato” que compartía todo el menú”.

Bodegas Marqués de Terán

Bodegas Marqués de Terán

“Lamentablemente esta costumbre se está perdiendo, y con ello, se pierde parte de la riqueza de una gran comida. Porque gastronomía, o gastrovinomía, debe ser el acontecimiento que se produce cada vez que nos sentemos juntos en torno a una mesa, aunque sea con sencillos platos, pero dándoles la importancia que se merecen”.

Sigue sin haber conocimiento, sin haber consumo y sin haber cultura de vino, hemos tenido que hacer algo mal para llegar a este punto. España tiene el mayor viñedo del mundo, es el mayor productor y el último consumidor de Europa, sin embargo algo falla en la cultura del vino en España.

Es la paradoja de un país que cuenta con más de 600.000 explotaciones, que ocupa el tercer lugar en el volumen de producción en Europa, tiene innumerables fiestas vinculadas a la uva y pueblos enteros en los que todo gira en torno al vino y su cultura, donde además se apuesta cada vez más por la calidad y , sin embargo, el consumo ha descendido a la mitad en los últimos 15 años.

Algo falla. Lo reconocen todos los elementos de la cadena, desde enólogos y sumilleres a distribuidores e incluso los consumidores.  La venta directa crece, el enoturismo está más de moda que nunca,  Internet ha conseguido que sea sencillo acceder a cualquier tipo de vino en cualquier momento y tenerlo en tu casa cuando quieras. Pese a todo, las ventas totales han bajado y es difícil encontrar los puntos positivos para ser optimistas. La mejor consecuencia es que los clientes son ahora más exigentes que nunca y la calidad es mejor.  La cultura del vino se encuentra mucho más arraigada entre personas de una edad comprendida entre los 30 y los 50 años, que consumen vino de calidad, el problema es el consumo entre los jóvenes.

¿Qué busca hoy el consumidor? ¿Por qué no crece el consumo del vino? ¿Cómo podemos incentivar el consumo entre los jóvenes? Hay que eliminar el pensamiento de los jóvenes de que el vino es una bebida complicada y que hay que saber mucho para consumirla. El nuevo consumidor entiende el mundo del vino como un hobby, como algo cultural, y ello surgen cursos de cata, visitas a bodegas, enoturismo, coloquios con bodegueros, que ayudan a acercar el mundo del vino. La intención de acercar la cultura del vino en España está ahí,  es parte clave en la ‘Marca España , tanto que el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente apuesta por la promoción el vino y el enoturismo, dado su gran potencial de crecimiento y de aportación al desarrollo de la economía rural. También periódicos como El Norte de Castilla está promoviendo las jornadas Juventud Di-vino Tesoro para incentivar el consumo entre los jóvenes.

Se puede favorecer el consumo incorporando componentes tecnológicos: nada mejor que la tecnología para ofrecer el mundo del vino de una forma sencilla. Como hemos comentado anteriormente también se puede conseguir fomentando las experiencias, no solo como ventas explícitas, llaman la atención las experiencias diferentes. Hay que personalizar el producto, la personalización en los procesos de compra ( ya sea en internet o en una tienda física) es un factor clave.

Desde ClubKviar intentamos incentivar el consumo responsable de vino, recomendando y promocionando grandes vinos desde nuestra web. Puedes ver más aquí.

***Cuenta con la colaboración de Ignacio de Miguel***

Estudié Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Foodie y gourmet, las dos cosas a la vez. Lo mío es el marisco, los chuletones, la cocina creativa y los restaurantes que también tienen carta de cervezas, aunque termine pidiendo vino.

2 Comments

  • Responder mayo 23, 2016

    JULIO DIAZ

    El vino ha generado en los últimos años una cultura preciosa que va más allá del propio producto. Las catas, los eventos, las tiendas especializadas… con ello han conseguido fidelizarnos a muchos. Pero puedo entender que para los jóvenes y otros grupos, todo esto que rodea al vino podría parecer elitista. Tampoco se trata de volver otra vez a la cultura del tintorro de cartón, pero tanto distribuidores como bodegueros deberían acercar más sus productos a todos los segmentos

    • Responder mayo 24, 2016

      Adrián Díez de la Puente

      Buenas tardes Julio, ¡compartimos tus opiniones! Esperamos que las nuevas generaciones hereden un poco de nuestro amor a esta cultura. Muchas gracias y un saludo.

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