LA GABINOTECA MADRID

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A pesar de no llevar más de dos años abiertos y de ser uno de los restaurantes más cosmopolitas y divertidos de Madrid, hablar de La Gabinoteca es hablar de tradición hostelera, de experiencia gastronómica, y de linaje mesonero.

Y es que la historia de este local se remonta nada menos que a 1930, cuando Santiago Redruello funda en la calle de Los Madrazo “La Estrecha”, trasladándose más tarde a Velázquez, donde funda su restaurante definitivo, el famosísimo “La Ancha”. Dos de sus hijos siguen manteniendo dos locales de éste último (en la calle Zorrilla y en Príncipe de Vergara respectivamente), y es la tercera generación la que apuesta por un claro “renovarse o morir”, abriendo “Las tortillas de Gabino” y finalmente, “La Gabinoteca”.

Es en éste último donde entra en escena Hussi Istambuli, un ejecutivo de cuentas de marketing nacido en Damasco, con experiencia en relaciones públicas, que quiso dejarlo todo y montar algo propio. Vio la oportunidad junto a dos de sus amigos, Nino y Santi Redruello, nietos del fundador de “La Ancha”, que acababan de inaugurar Las tortillas, donde Hussi se incorporó enseguida. Tras tres años de intenso aprendizaje del negocio, abrió sus puertas La Gabinoteca, que desde entonces no ha parado de cosechar éxitos, como su reciente aparición en el número de noviembre en la revista No Reservations de Anthony Bourdain, o la mención del archiconocido Jamie Oliver.

Se trata de un divertido local diseñado por PING PONG Arquitectura en el que combinan el microcemento con revestimientos de madera, muebles de diseño con otros reciclados, algunos puntos de color, y una luz cálida, con lo que consiguen un aspecto entre industrial y acogedor, siempre informal, cocina a la vista incluida.

img_1616_4_5Informal como lo es su carta, que oscila entre los 20-30 euros cabeza dependiendo de la cantidad de platos elegidos, ya que el precio medio de cada uno son unos 6 euros. Esto nos lo explica Hussi, parte pragmática del negocio: “nos dicen que es un concepto innovador, una cocina tradicional pero rejuvenecida, con presentaciones originales, aunque la clave del éxito nunca la sabes. Todo lo cuidamos con mucho cariño, estamos siempre aquí tanto Nino como yo”.

Nino (Redruello), es la parte artística y creativa del restaurante. No en vano fue él quien ideó el concepto gracias, aparte de sus cualidades, a que tiene escuela: ha trabajado en un programa de televisión, también con Arzak y El Bulli, en El Cenador del Salvador, y como no, desde muy pequeño en La Ancha.

La carta que nos proponen es igual de divertida. Se divide en cuatro apartados que incluyen platos a medio camino entre tapas y raciones. Bajo el epígrafe “para empezar” hay que anotar la ensaladilla rusa con mayonesa de maíz. En el capítulo de “Continuamos” destaca el tarrito de cristal con huevo, patata y trufa, y “el bocata de calamares que”, versión con chipirones. Y “para terminar”, “el perrito caliente… con pedigrí”, y “la carrillera…como la hace Nino”. En el último apartado, el de los postres, podemos destacar la crema de queso y el postre Juan Palomo…. que lo realiza el propio cliente con unos ingredientes que ellos te facilitan. Añadir a ésto otro juego: la extensísima carta de vinos con referencias de zonas en alza (como el Juan Gil 2006), las cuales eliges mediante un cuestionario de tu personalidad.

Uno de los mejores puntos se los lleva sin duda el personal, que, pioneros en atender mediante pulsadores, siempre están dispuestos a explicarte cada plato con la mejor de las sonrisas.

Para aquellos que raramente no lo halláis visitado, advertir que no admiten reservas y está siempre a tope, con lo que es recomendable estar a las nueve clavados y todos los comensales a la vez.

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Cierran sábados mediodía, domingos y festivos.
C/ Fernández de la Hoz, 53
28003 Madrid
913 991 500

2 Comments

  • Responder marzo 16, 2012

    Cristina S.

    Fui por primera vez hace un par de años, y la verdad es que me sorprendió… por lo buena de la comida, lo divertido de la experiencia y lo original que es el local. Confieso que soy adicta al Potito de huevo, patatas y trufa, que voy siempre que tengo la oportunidad y que he llevado a casi todos mis amigos, clientes y compañeros de trabajo a probarlo. Hasta me he hecho fan de Nino en facebook porque me encantan sus trucos de cocina. Y sobre todo, Hussi y todo el personal siempre se encargan de que todos sus clientes estemos más que encantados con el excelente servicio que nos dan. Enhorabuena!!

  • Responder diciembre 15, 2010

    Guadalupe

    Muchas gracias por el publicación. Les estoy agradecida por publicarlo. Nuevamente muchas gracias!

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