LA GORDA MADRID

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Dicen que es de bien nacidos ser agradecidos, y esa parece ser la consigna en la dura vida de esta dama de hierro en la cocina, pero entrañable y cercana anfitriona, papel que sin duda es el que mejor adopta cuando de recibir en su restaurante se trata. Descubre la vida de una luchadora incansable.

Carmen Delgado, La Gorda, ha sabido labrar su camino en la vida a pesar de los avatares, y es por es por lo que dice que siempre da gracias. Llegó a España hace ahora 23 años empujada por una dura situación en el Perú, y dejando atrás una acomodada situación económica, aquí empezó desde cero.

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Su hobby en Lima era hacer postres, vendiéndolos a emblemáticos establecimientos de la capital andina como el Lima Golf, Mediterráneo Chicken, el Salto del Fraile o el Pabellón de caza. Tiró en España de esta experiencia y comenzó a vender su famosa carrot cake y esa tarta suya tan americana de puro chocolate, en El Café del Real. Tan agradecida sigue estando de este primer trabajo en Madrid, que a día de hoy, ya convertida en toda una gurú, sigue llevándoles sus postres.

Después fue ampliando, vendiendo al Cuchi, y más tarde dio el salto a lo salado cuando sus amigos, tras cenar en su casa, le pedían ají de gallina, empanadas…. Y la embajada de Chile se hizo su cliente estrella. Siguió en un restaurante de arroces, y también en Casa Anahí, “comenzando” así un aprendizaje profesional.

Sin embargo, su verdadero proyecto vino cuando conoció a Félix Martín, “mi marinovio”, que trabajaba en un negocio de pinturas y acabó por ser el hombre orquesta y repostero sin igual en el restaurante que ambos montaron en 2003 (obligatorio su “Suspiro Limeño”). Ya se llamó La Gorda, y cuenta Carmen que “el principio fue durísimo, estábamos en una calle de barrio en Prosperidad, hasta que un buen día llegaron los de “El Mundo” y nos descubrieron. ¡Empezamos a subir como la espuma!”.

Cuando cerró, afectados por la época de “las hipotecas y todo eso, la pérdida fue terrible, casi como perder un hijo. Es que para mí esto no es un negocio, es un modo de vida”. Así que de pronto pensó volver a Perú, pero Andrea Tumbarello (Don Giovanni), le propuso fusionar su Paninoteca D´E con La gorda y se quedó, por suerte para los amantes de la comida peruana en España. Aquello no funcionó puesto que no había fuegos, pero fue allí donde encontró a su socio actual, Juanjo Taboada, y finalmente, la Gorda Delgado ha encontrado su sitio en pleno barrio de la Latina, donde se ha convertido en todo un templo del ají, la comida chifa, los tiraditos, del increíble chupe de marisco y cómo no, del auténtico pisco sour.

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En un local en Costanilla de San Andrés decorado por Taboada y su hija Rocío con gran acierto y dividido en una barra previa y el comedor después, Carmen plasma esa cocina peruana tradicional, casera, esa que allí hacen las madres a sus familias. Es una cocina sencilla, con mucho cariño que se nutre de los platos más tradicionales del recetario andino y que sin embargo, consigue sorprender al que prueba por primera vez.

Y es que la cultura gastronómica de este mágico país es inagotable. De ahí que la idea de Carmen de sacar una segunda carta los miércoles de comida chifa, tiene gran calado en clientes compatriotas como Vargas Llosa, asiduo cuando viene a Madrid. Es una comida peruana pero de absoluta influencia china, dos países únicamente separados por el Pacífico.

Solo queda decir que no puede uno perderse la cocina, y sobretodo, el trato, de esta excepcional persona que trata a cada cliente de forma particular: “solo intento hacer feliz a las personas, es mi satisfacción de verdad. Más doy, más recibo”.

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Costanilla de San Andrés, 20 28005 Madrid
913 66 24 72

1 Comment

  • Responder diciembre 14, 2011

    Miguel

    Cocina peruana de las de verdad, esta todo buenísimo, estoy deseando repetir!

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