La nueva moda: comer solos

Comer solos

Siempre hemos considerado la gastronomía como un acto social, especialmente en un país como España. ¿Está cambiando esto? Antes, cuando queríamos ver a un amigo u organizar un evento familiar, o incluso laboral, lo asociábamos con compartir (al menos metafóricamente) un plato de comida. Sin embargo, la tendencia está cambiando y parece que cada vez nos gusta más comer solos, como demuestra que se hayan duplicado el número de reservas que se efectúan para una sola persona.

Parece que queda atrás el cliché de que el que come solo es porque no tiene con quién comer y de que es una práctica triste.  Ya empezamos a ver con normalidad esta práctica, que está más extendida en otros países como Japón. Pero lo cierto es que lo de comer en soledad no es nada nuevo. Algunos por trabajo, porque prefieren disfrutar la comida y concentrarse en ella, o por muchos otros motivos, llevan haciéndolo muchos años. Sin embargo, aún hay restaurantes que no admiten reservas para uno, ya que ocupan el mismo espacio que ocuparían un mínimo de dos comensales y no lo consideran rentable.

Explica Diego Rodríguez, jefe de sala de El Bohío que siempre se ha dicho que el buen gourmet come solo porque así no distorsiona la realidad. Si comes con alguien, estás más pendiente de los detalles que de la comida. De hecho, afirma que es habitual recibir al menos a una persona sola cada semana en su restaurante.

Este fenómeno de comer solo se ha denominado single tables, y es la nueva tendencia gastronómica en todo el mundo, lo que ha provocado que muchos restaurantes incorporen platos que antes no se concebían como platos para una persona, como el arroz, en raciones unitarias.

Desde siempre en las barras se ha podido comer solo, pero ya no solo las barras son las protagonistas de las comidas en solitario. Así surgen hasta listados de restaurantes perfectos para comer solo, disfrutando de sabores, texturas y olores sin necesidad de prestar atención a un acompañante ni de distraer los sentidos de la comida. Hay incluso restaurantes que no permiten asistir acompañados, es el caso de Een Maal en Amsterdam.

Como dato final, los hogares unipersonales ya constituyen el 25% del total,  por lo que buena parte de la sociedad conoce ya los placeres de comer solos, también en su hogar. ¿Por qué no hacerlo también fuera de casa?

¿Os habéis atrevido a comer solos en alguna ocasión? ¿Cómo fue la experiencia?

Estudié Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Foodie y gourmet, las dos cosas a la vez. Lo mío es el marisco, los chuletones, la cocina creativa y los restaurantes que también tienen carta de cervezas, aunque termine pidiendo vino.

5 Comments

  • Responder septiembre 14, 2016

    Rubén

    Yo lo hago hace mucho tiempo!!!!
    Me encanta!!
    El mejor momento para mí es sentarme a comer solo!!!!

  • Responder septiembre 12, 2016

    JULIO DIAZ GARCIA

    Por trabajo tengo que hacerlo en bastantes ocasiones, y la experiencia es satisfactoria. Me ha permitido entablar relaciones más cercanas con propietarios – maitres – cocineros – camareros de algunos de mis restaurantes preferidos.

    De hecho, cuando me encuentro solo, siento que tengo más libertad para preguntar por la elaboración de tal o cual plato, o entablando conversaciones acerca de vinos, sin tener que preocuparme que nadie crea que lo hago para “tirarme el rollo”. Y sin las compañías del típico “cuñao” que o bien pretende saber más que tú, o directamente intenta sabotearte.

    Saludos

  • Responder septiembre 12, 2016

    Jesús

    Hola:

    No tengo problema en comer solo, pero prefiero hacerlo acompañado. Compartir las experiencias haciéndolas sociales es fundamental para el desarrollo de la persona.

    Creo que vivimos un momento de demasiado individualismo provocado en cierta medida por las nuevas tecnologías que enmascaran la socialización en los botones del smartphone.

    Totalmente en contra de que los momentos en los que podemos compartir con los demás se pierdan en restaurantes donde sólo se permite a un comensal por mesa.

    Por lo tanto a favor, del aperitivos entre varios y de las sobremesas de discusiones y risas.

  • Responder septiembre 11, 2016

    Salvador Mallol

    Pienso que los niños desde sus primeros días de vida deben ser educados por sus padres, por lo que llegado el momento en que puedan comer por si mismos, sabrán comportarse en la mesa tan bien como sus padres.

  • Responder septiembre 11, 2016

    Justo Clemente

    Hay veces que es mejor comer solo, cuando quieres dedicarte a pensar, o terminar unas cosas del trabajo. O simplemente si quieres darte un capricho.

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