La polémica de los World’s 50 Best

50 best

No hay listado que deje indiferente a nadie, por lo que la polémica de los World’s 50 Best está servida. La publicación de las guías y listados más prestigiosos siempre lleva consigo decepciones, alegrías, críticas y sorpresas. Este año no podía ser menos, con la inclusión en la lista de siete restaurantes españoles entre los 50 mejores del mundo, con El Celler de Can Roca en el número dos. La Osteria Francescana de Massimo Bottura ha sido el gran ganador ocupando el primer lugar de la lista.

Sin embargo, no todo han sido alegrías y agradecimientos y han aparecido reproches y voces críticas. Una de las primeras críticas es la contradicción de que la lista incluya cien restaurantes, a pesar de que su nombre indique lo contrario. También se repite el reproche a su metodología híbrida, poco clara y nada concluyente, lo que se debe, en buena medida, al tamaño del jurado, compuesto por tan solo 1000 personas. Entre ellos figuran chefs, periodistas y directivos del sector (importadores de vino, consultores…), o aficionados a la gastronomía influyentes.

Un sistema de paneles regionales a priori anónimo rige la votación. Sin embargo, son varias las voces de que no lo es realmente y que el clientelismo está a la orden del dia y quienes se aprovechan de la condición de panelista (persona con capacidad de voto) para influir y aprovechar para comer gratis.

Pero no solo los panelistas tratan de influir en las decisiones. Los países a través de sus oficinas de turismo tratan de  influir en el ranking gastando muchísimo dinero para lograr que sus restaurantes aparezcan en el listado, financiando viajes de prensa y actos promocionales. Incluso hay sospechas de que algunos de los votos han sido emitidos sin que el jurado haya visitado siquiera el restaurante.

Las críticas han llegado tan lejos que hasta los cocineros franceses, grandes damnificados de esta lista,  han montado en cólera, firmando un manifiesto elaborado por Zoé Reyners. En éste denuncia la mala praxis de este ranking, señalando que el nacionalismo triunfa sobre la calidad, el sexismo sobre la diversidad y que la atención se centra en los chefs famosos en lugar de en la satisfacción del consumidor.

Pero también grandes chefs de nuestro país como David Muñoz han agrandado la polémica de los World’s 50 Best, declarando que la lista es “el verdadero postureo de la alta cocina” y como ya comentó hace dos años “si hubiese más gente hablando claro sobre esta lista, se acabaría la farsa“. Pero también se critica la homogeneidad del listado, con restaurantes en los que se valoraba la creatividad sobre la comodidad, la fotogenia del plato por encima de la exquisitez del mismo.

En definitiva, las acusaciones que tildan esta lista de engaño, estafa o incluso mafia no se han hecho esperar. ¿Qué opinión tenéis al respecto?

Estudié Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Foodie y gourmet, las dos cosas a la vez. Lo mío es el marisco, los chuletones, la cocina creativa y los restaurantes que también tienen carta de cervezas, aunque termine pidiendo vino.

4 Comments

  • Responder julio 11, 2016

    Pau

    Al margen que las listas son subjetivas y siempre influenciables, aquí citas los franceses, cuya Guia Michelin se ve atacada y a David Muñoz que tiene menos ránking que en la Guia francesa. O sea, se quejan los que no estan. Lógico.
    Par mi los 50 best tiene tanto o tan poco criterio como las estrellas Michelin, y sea como sea son una referencia más conociendo qué y como valoran.

  • Responder junio 20, 2016

    JOSE M

    Hace 100 e incluso 50 años, no había más gastronomía que la francesa ni más vinos que los franceses. El resto del Mundo se hallaba a un nivel ínfimo, no eran más que discípulos y ni siquiera aventajados. Eso nos vendían los franceses y con éxito. Hasta hace unos pocos años, restaurantes parisinos como Lasserre o Maxim’s todavía eran pregonados como templos de la gastronomía, cuando hasta los propios críticos franceses honrados (pocos) reconocían que eran auténticos ladrillos en los que lo único de altura era el precio. Afortunadamente eso ha cambiado. En parte gracias a competiciones, concursos, nuevas clasificaciones, críticos de otros países, guías de restaurantes y vinos más cosmopolitas, etc. etc. Todo ello, además, grandemente favorecido por la cobertura mundial que proporciona Internet. Obviamente, toda clasificación es, por definición, subjetiva. No podemos medir la satisfacción del paladar como medimos la distancia entre dos puntos. También las guías y clasificaciones pueden ser y de hecho lo son, interesadas o sesgadas en favor de uno u otro restaurante, plato o vino. Ya contamos con ello los lectores. Pero como sugiere más arriba Miguel, la mera existencia de otros cocineros, críticos, clasificaciones, etc. supone un trabajo interesante y de valor para los aficionados a la gastronomía que vemos ampliarse nuestros horizontes y nuestras experiencias. Atención, que mi comentario no es denigratorio hacia la comida o los vinos franceses. Una y otros se hallan entre los mejores del Mundo, pero no son los únicos.

  • Responder junio 19, 2016

    Miguel

    Nadie debería dudar, ni por un segundo que todos los restaurantes que salen en la lista son excelentes, lo son todos. Estoy totalmente de acuerdo que el nombre debería ser Top 100, porque siempre incluyen 100 en la lista, pero hace parecer que los que están por debajo del 50 no son tan buenos. Es muy cierto que hay menos restaurantes Franceses de lo que nos haría pensar la Guía Michelin, pero creo que justo se trata de encontrar excelentes restaurantes por todo el mundo.
    En mi humilde experiencia, Celler Can Roca es el mejor restaurante del mundo, por eso tiene 3 estrellas Michelin y por eso ha sido galardonado número 1 en alguna ocasión. Ahora, estuve recientemente en La Francescana y no me pareció mejor que Celler y tampoco me parece el mejor restaurante del mundo. ¿El patrocinio del ranking por parte de San Pelegrino tendría algo que ver?
    Es importante destacar el trabajo de todos los chefs de esta lista fuera de sus restaurantes, están todo el año investigando, experimentando y colaborando con otros chefs del mundo y haciendo ponencias, son mucho más que solo chefs de restaurantes buenos, son pioneros y embajadores de la gastronomía. La lista funciona para los restaurantes, se dan a conocer, llenan todas sus mesas con meses de antelación y eso les permite seguir y mejorar. Creo sinceramente que es un concurso imperfecto con cierta trampa, pero también creo que en el mundo gustativo hay mucha subjetividad y es la única lista como tal y hace un labor interesante para dar a conocer restaurantes y lugares interesantes por todo el planeta que si no existiera, no sabríamos sobre ellos y el liderazgo culinario quedaría en Francia, como les gustaría presumir.

    • Responder junio 20, 2016

      Adrián Díez de la Puente

      Muchas gracias por una respuesta tan bien razonada, Miguel. Un placer leer opiniones como la tuya. Un saludo.

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