NIKKEI 225 MADRID

img_1063

En el post anterior hablábamos de un gran país y sobretodo, de una gran persona, Carmen Delgado. Hoy le toca el turno a su gran amigo y compatriota Luis Arévalo, peruano de nacimiento y español de adopción, pero más que nada un gran maestro de la cocina nikkei.

Nacido en Iquitos, plena selva del Perú, su llegada al mundo de la gastronomía fue una pura casualidad, un golpe de suerte (sobretodo para sus miles de fieles). Dejó dos carreras a medio camino, se mudó a Lima a buscarse la vida, trabajó en una fábrica de candados, en una compañía aérea, en iluminación de teatros, incluso de cámara, hasta sirviendo copas. Un buen día se cansó de la noche y le dijeron que en el japonés Sushiito en Lima necesitaban un barman. Allí se plantó y lo contrataron, compartiendo barra de cócteles y barra de sushi, así que comenzó a aprender mirando todo lo que el cocinero Huan Hau creaba. Poco después pidió cambio de barra porque le empezaba a llamar la cocina y de pronto un día le cayó un pedido para llevar.

Fue entonces cuando al fin descubrió su gran pasión, cocinar, lo que le ha llevado a la cumbre de su profesión y a su proyecto más personal, Nikkei 225, uno de los 20 restaurantes mejores en España según GQ, y que nada más abrir ya obtuvo el premio revelación de Metrópoli. Ayer le entregaron su primera M.

img_1072Pero retomando su formación, después de Perú fue a Chile, donde estuvo dos años con un maestro nikkei, Watanabe Koichi, en Sakura, y donde conoció a su mano derecha de hoy, Gabriel “el chino falso”. Después cuenta que necesitaba más mundo, conocer más culturas, y así, después de una breve pasada por Suiza acabó en España, nada menos que en Kabuki: “Me ayudaron muchísimo, vine indocumentado y ellos me contrataron. Empecé en Kotobuki y después en Kabuki de Presidente Carmona detrás de Mario Payán. Después a los 3 meses me hacen la oferta para 19 sushibar, y lo cierto es que una vez que ya has estado de cabeza en algún restaurante, ese empieza a ser tu objetivo. Me pesó el afán de crecer, y en 2007 arranqué sustituyendo a Alex Moranda. Llamó mucho la atención que fuese peruano y viniese de Kabuki!”.

Tuvo tanto éxito que a los 6 meses abrieron el 99 de Ponzano, y al año Hermosilla. Eran los mejores junto a Kabuki y sin embargo “no batía mis alas, yo no era el dueño”. Sus clientes lo iban siguiéndolo, para él es importante crear un vínculo, y fueron dos de ellos, Ángel Moreno y Manuel Vázquez, durante un desayuno Embassy, los que le propusieron asociarse y embarcarse en Nikkei.

Él, en su afán de crear ya tenía en mente un proyecto de una barra junto a Lai Rueda , gran sumiller de Kabuki que ya anteriormente lo propuso como segundo de Mónica Fernández en el 99 sushi bar, de la que dice: “Aprendí mucho de Mónica, es exigente y perfeccionista, además de ser Premio Nacional a la mejor dirección de sala. Me sacó a la luz, me ayudó tanto…”.

img_1087Los socios fueron a por todas y se decidieron a montar un restaurante en condiciones, una caja de regalo dorada que cómo no, nadie supo reflejarla mejor que García de Vinuesa. El local es de los más amplios de Madrid, dividido en dos salas por un pasillo al que han sabido sacarle partido jugando con la iluminación y el misterio. Es puro glamour, recuerda a los años 30 americanos, con muchos dorados y marfiles.

En la primera sala de grandes ventanales y columnas, se encuentra la barra de sushi, y en la esquina izquierda, siempre verás a Luis, “es mi sitio, me gustan las barras, trabajar aquí frente a mis clientes”. Y es ahí donde se aprecia su cocina, su forma de hacerlo. Sigue su propia línea, su propia personalidad, “es una cocina japonesa de matices peruanos. Llámenla como quieran, no quiero que la etiqueten, lo único que deseo es que la disfruten. Es que las etiquetas condicionan, y eso no te permite explorar. Además no etiquetar mi cocina no significa perder identidad, cada cocinero tiene su sello personal”.

Los ingredientes son perfectos: inmejorable situación, increíble local, cocina de elite, y el trato más exquisito por parte de un gran equipo que a pesar de todo no ha perdido la humildad.

img_1073

Castellana 15, Madrid
Telf. 913 190 390
info@nikkei225.es

1 Comment

  • Responder enero 4, 2012

    micaela

    Soy una apasionada de los restaurantes Japoneses, conozco casi todos los que hay en Madrid. El otro dia fui con unos amigos a NIKKEI y me sorprendio muy gratamente, gran ambiente y mejor comida, se nota la larga experiencia del chef.
    Un poco caro para los tiempos que corren pero se ajusta a lo que te ofrecen

Leave a Reply