¿Una boda con comida de un contenedor de basura?

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De vez en cuando en el mundo de la gastronomía se cuelan noticias que parecen sacadas de la sección de sucesos. Eso hemos pensado al ver el titular: “Una pareja británica celebra su boda con comida que iba a tirarse a la basura”.

Las británicas Nikki Pope y Cate Bauer decidieron celebrar su boda con comida que se iba a tirar a la basura. Los invitados no sabían nada, pero todos declararon que les gustó mucho lo que comieron. En realidad hay truco, los alimentos no se habían sacado del cubo de la basura, eran productos descartados por estar cerca de su fecha de caducidad o por no tener un aspecto perfecto e irreal.

La pareja tomó la decisión de convertir su boda en un gesto de activismo contra el despilfarro, inspirándose en su simpatíapor el proyecto Real Junk Food Project, una organización que se dedica a cocinar con productos que estaban a punto de tirarse y ofrecerle los platos resultantes a personas necesitadas. Cocinan con lo que reciben de supermercados, bancos de alimentos, establecimientos de hostelería o fotógrafos gastronómicos, entre otras fuentes. Pretenden terminar con una lacra del mundo actual: un tercio de la producción mundial de alimentos se acaba tirando.

Es el primer caso que conocemos de un enlace matrimonial en el que se sirve comida reciclada, sin embargo forma parte de una corriente en alza.  Desde apps que reutilizan la comida sobrante de restaurantes como el caso de Too Good to Go al supermercado danés WeFood, donde solo venden lo que otros tiran (incluyendo periódicos del día), o a la de la organización Yo no desperdicioEspigoladors, que comercializa “productos alimentarios de alta calidad a partir de excedentes o fruta y verdura imperfecta”.

La cocina de mercado, el uso de productos de Km cero, ecológicos y este tipo de nuevas tendencias, que no pueden considerarse ya como una moda, va de la mano de la concienciación sobre el planeta y la voluntad de utilizar los recursos de manera coherente, sin despilfarros y respetando la estacionalidad de los productos.

¿Qué opináis del gesto de esta pareja?

Estudié Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Foodie y gourmet, las dos cosas a la vez. Lo mío es el marisco, los chuletones, la cocina creativa y los restaurantes que también tienen carta de cervezas, aunque termine pidiendo vino.

3 Comments

  • Responder octubre 17, 2016

    MÓNICA

    Me parece una llamada de atención perfecta. No quiere decir que la comida esté deteriorada por estar próxima la fecha de caducidad. Todos en nuestras casas nos comemos todo lo que no ha caducado. Es preciso que la conciencia cada vez sea mayor respecto a no tirar la comida. Seguro que bien cocinado y con cariño está maravilloso.

  • Responder octubre 16, 2016

    José

    Ya dije mi opinión, pero por lo visto, no fue del gusto del que supervise esto.

  • Responder octubre 16, 2016

    José

    Pues sabiendo que en el Reino Unido no tiran esos productos al contenedor de basuras (como en España), sino que los reparten a quienes esten presentes el titular ya no es tan llamativo.
    Suena más a tacañería britanica que a aprovechamiento de comida, que debería ser para los homeless (sin techo)

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